Este magnífico restaurante donde se sirven deliciosos desayunos de tenedor y al que muchas veces acudimos un grupo de acuarelistas a saciar ávidamente nuestro apetito, rematado con una tertulia de café como las de antes, lo pinté desde el otro lado de la carretera, un tanto idealizado al suprimir señales de tráfico, postes, pasos de peatones y cuanto pudiera restarle el aspecto ajardinado y un poco bucólico que tiene de natural.
Ahora y previamente acordado, el restaurante ha empezado a utilizar esta pintura como emblema de la casa en la carta de menú y vinos, tarjetas, azucarillos y en un futuro próximo se prevé que en calendarios, facturas, etc.




( Uno de los muchos fotogramas que se han publicado del film).
Teodolito. Instrumento de medición de ángulos, una de las piezas de la exposición

















